El currywurst es mucho más que una simple salchicha con salsa; es un símbolo de la gastronomía callejera alemana y una parte fundamental de la cultura del país. Este plato, amado por locales y turistas, tiene una historia fascinante y algunas curiosidades poco conocidas que vale la pena descubrir.
La historia del currywurst comienza en 1949, en la ciudad de Berlín, cuando Herta Heuwer, una vendedora de comida, recibió una ración de ketchup y curry en polvo de unos soldados británicos. Experimentando con los ingredientes, creó la icónica salsa y la sirvió sobre una salchicha asada. Su combinación fue un éxito inmediato y rápidamente se convirtió en un clásico en los puestos de comida rápida alemanes.
Tradicionalmente, el currywurst se acompaña con papas fritas o un Brötchen (panecillo alemán). La salsa, una mezcla de ketchup, curry en polvo y especias, varía de un puesto a otro, haciendo que cada lugar tenga su propia versión única.
Si visitas Alemania, probar un auténtico currywurst es una experiencia obligatoria. Su combinación de sabores, historia y cultura lo convierten en un verdadero emblema de la comida callejera alemana. ¿Ya lo has probado?