Blog

Patrimonio cultural inmaterial en Alemania

Fecha: 22/Sep/2020

La Comisión de la UNESCO en Alemania protege con su "lista del patrimonio cultural inmaterial" 27 especiales conocimientos y tradiciones alemanas. Cultura del pan Espelta, centeno, trigo o grano entero - ningún otro país ofrece una variedad más amplia de panes como Alemania. Desde hace muchos siglos, el gremio de panaderos conserva recetas y métodos de producción y mejora su producción mediante modernos descubrimientos científicos. Ya desde la Edad Media los panaderos con el popular "vals del panadero" llevan sus conocimientos al mundo y a su vez enriquecen sus recetas con ideas y tradiciones del extranjero. Costumbres y celebraciones de los Sorbios de Lusacia Hablan su propio idioma, usan atuendos típicos y celebran coloridas fiestas. Los Sorbios de Lusacia, una minoría étnica que vive en la parte oriental de Alemania mantienen unas 30 costumbres de generación en generación. Para la temporada de apareamiento celebran la "boda del pájaroEn la víspera del 25 de enero los niños ponen un plato delante de la puerta y esperan con alegría encontrar al día siguiente tartas en forma de pájaro. Escena teatral y orquestal Unos 360 teatros, 130 salas de ópera, orquestas sinfónicas y de cámara y unos 70 festivales en Alemania entusiasman cada año a millones de visitantes. La variedad de expresiones culturales es inmensa, con teatros de títeres, conciertos, musicals, óperas, obras de teatro y de danza. Este amplio espectro es tradicional. La escena teatral y orquestal se viene desarrollando desde los siglos XVII y XVIII, cuando el entonces Sacro Imperio Romano Germánico se componía de pequeños estados. La idea cooperativa "Lo que no es posible para el individuo, lo consiguen muchos" pensaba Friedrich Wilhelm Raiffeisen, que vivió de 1818 a 1888 y es el padre de la idea cooperativa. En una cooperativa se asocian personas según principios éticos como la justicia y la solidaridad y construyen una empresa común. Los objetivos de la cooperativa son el desarrollo económico, cultural y social y el compromiso cívico de sus miembros. El mensaje de Raiffeisen aún hoy perdura. Las cooperativas son muy populares. Operan en una gran variedad de áreas, como trabajo, finanzas, alimentación y vivienda. En Alemania las cooperativas tienen más de 21 millones de asociados. Fuente: https://www.deutschland.de/

Leer Más[...]

Simplemente rico

Fecha: 15/Sep/2020

Constanze Kleis sobre el rey de la cultura alemana de la comida al paso: el currywurst. Ni bueno ni apetitoso parece a primera vista eso que cortado en rodajas se moja en una salsa de color rojo oscuro y se apoya en un humedecido plato de cartón. Pero las apariencias engañan. Porque eso que no debe faltar en ninguna fiesta popular, bar de carretera, comedor, piscina pública, estadio de fútbol ni cantina, es el plato de comida rápida preferido en Alemania, una institución y casi una cuestión emocional: el “currywurst”. La salchicha al curry no contiene en absoluto vitaminas, es rápida de preparar y fácil de comprar. Fue creada en Berlín, como metáfora del arraigo y del pragmatismo. Una alemana de Prusia oriental de entonces 36 años, Herta Heuwer, nacida en la antigua Königsberg un 4 de septiembre de 1949, creó en su puesto callejero de venta, situado en la esquina de Kant y Kaiser-Friedrich-Strasse, en un arranque de “aburrimiento”, la famosa mezcla de pasta de tomate, agua y condimentos y la vertió sobre una salchicha. Desde entonces, el currywurst está allí donde el pueblo lo desea y el pueblo está allí donde le ofrecen currywurst. Es considerado el plato favorito del hombre común de la calle, quien no teme el catastrófico balance nutricional ni el desagradable ambiente para su consumo, con tal de poder estar entre sus pares. Es que en un puesto de comida al paso se puede ver mejor la realidad que frente a un fino plato de vieiras con espinacas o salmón con salsa de eneldo. Ya por el solo hecho que frente a las mesas altas de estos puestos callejeros uno no está obligado a dialogar durante horas como sentado a la mesa de un restaurante. En resumen, el currywurst es la democracia hecha carne, es una medida de fomento de la confianza mutua. También triunfa en el extranjero, como en los puestos de venta de salchichas en las grandes avenidas de Manhattan o Londres, donde dos alemanes con una teutona marca llamada “Herman ze German” tienen tanto éxito con sus salchichas fritas o asadas que ya han abierto 3 sucursales. Al menos en la salchicha podemos confiar – o como se formuló en un simposio: “In Wurst we trust.” Allí donde el político quiere demostrar su proximidad al ciudadano, no puede faltar el currywurst. Es legendaria la actitud del ex canciller Gerhard Schröder, quien fue noticia durante varias semanas por no permitir que su esposa, fanática de la comida dietética, le disuadiera de comer en puestos de comida al paso y contribuyera aún más a la afirmación de que “Currywurst es SPD“. Y aunque el kebab, la pizza y el faláfel ya han conquistado un lugar importante en el universo alemán de la comida rápida, ninguno de ellos logra ni acercarse al simbolismo del currywurst, que ha escalado hasta alcanzar círculos culturales más altos. El escritor Uwe Timm dedicó con su libro “La invención de la salchicha al curry” toda una novela al tema y el exitoso cantautor Herbert Grönemeyer exaltó en una canción su efecto terapéutico como alimento contra la frustración: “¿Te sientes deprimido y hambriento? Cómete un currywurst”. Incluso ya existe un museo sobre el tema en Berlín (www.currywurstmuseum.com). Casi se podría temer que de tanta fama esta salchicha pudiera perder su simple origen. Ya ha habido varios intentos de introducir finas versiones del currywurst, como con hebras de azafrán, variantes orgánicas, con salsas gourmet e incluso pan de oro para convertirlo en el “Eliza Doolittle” de los snacks. Pero el éxito ha sido mínimo. Lo bueno de la salchicha es su normalidad, ajena a cualquier superflua ornamentación. Lo único que puede realmente afectar a la salchicha es la pérdida de sus céntricos lugares de venta en los caros centros urbanos. Y esta pérdida no se puede compensar con el currywurst para microondas de los supermercados. Solo se puede disfrutar de una salchicha en un puesto callejero junto a aquellos que comparten esta pasión. Con aquellas personas que saben apreciar cómo recuperar el equilibrio en esta caótica y agitada vida cotidiana, con un currywurst. ▪ Fuente: https://www.deutschland.de/

Leer Más[...]

Los secretos que encierra Jägermeister, la bebida de moda

Fecha: 03/Sep/2020

Sólo cinco personas conocen la receta de Jägermeister. La fórmula del octogenario licor alemán que triunfa entre los jóvenes se guarda con tanto celo como la de Coca-Cola. Nicole Gütte, una de las privilegiadas sabedoras, cuenta que la llave de la habitación con los 56 ingredientes está en manos de un único sujeto. "Ni siquiera los trabajadores de la empresa Mast-Jägermeister SE conocen el orden en el que se combinan las hierbas, que se seleccionan con el máximo cuidado siguiendo la composición original", desvela en la sede central de la corporación, ubicada en Wolfenbüttel, ciudad de unos 53.000 habitantes en Baja Sajonia (Alemania). El secretismo es tal que móviles y grabadoras son requisados antes de acceder a las mecanizadas instalaciones donde se fabrica la bebida que se utilizó como anestésico durante la Segunda Guerra Mundial. Tampoco se pueden hacer fotografías, salvo si las distribuye la propia compañía. Por supuesto, hace falta un permiso previo. Y si se excede con el interrogatorio le remitirán a la confidencialidad. No en vano, desde esta genuina cuna del Jäger y otras dos embotelladoras separadas por apenas unos kilómetros salen las 89.000.000 de botellas que se venden al año en 117 países. "Cada segundo se consumen 97 chupitos en el mundo", afirma Vicens Bisbal, embajador de la marca en España, donde el consumo se ha disparado. A pesar del reinado del gin-tonic, ya es el cuarto mercado, por detrás de Estados Unidos, Alemania y Reino Unido. Completan el top 10 Italia, Hungría, Canadá, República Checa, Francia y Austria, por este orden. ¿Cómo una etiqueta germana que se mantiene fiel al origen de una empresa familiar consigue ser el octavo espirituoso más vendido, y primero si acotamos a licores? ¿De qué manera ha logrado ese extraño equilibrio entre tradición y modernidad? El origen del trago Jägermeister, maestro cazador en alemán, remite a los bosques -de ahí el color verde de su botella- y a la caza, la gran pasión de su creador, Curt Mast. El logotipo, la imagen de una cabeza de ciervo coronado por una cruz, hace referencia a San Huberto. Según esta leyenda, un noble que perseguía al venado más hermoso, incluso en los días santos, desistió de su actitud para dedicarse a ayudar a los necesitados tras posar un crucifijo entre la cornamenta del animal. Así se convirtió en el patrón de los cazadores y, por esta razón, Mast quiso honrarlo en su precinto tras hacerse cargo de la empresa de vinagres de su padre, Wilhelm, fundada en 1878. El inventor, que también era aficionado a la botánica, tenía un amigo químico que le ayudó a hacer posible la existencia del licor a partir de hierbas, especias, frutos y raíces. Para conseguir un sabor tan característico, ese medio centenar de ingredientes que aún hoy se mantienen impenetrables se seleccionan individualmente en su laboratorio, remodelado en 2008. "El jengibre viene de África, el anís de China y el azafrán, que es el más caro, se trae de España y de Irán", asevera Nicole Gütte. En caso de que los componentes "pasen los exámenes", se pesan con precisión y el maestro destilador se encarga de crear las diferentes mezclas secas. A continuación, se produce el proceso de maceración en frío, que consiste en su combinación con alcohol y agua durante varias semanas para licuar los sabores y extraer los compuestos aromáticos. Esas mezclas forman una base de Jägermeister a la que se deja madurar durante un año en 400 grandes barricas de roble que se almacenan en la bodega de Wolfenbüttel. Ni siquiera esta fase se deja al azar. Constantemente se comprueba el sabor y las cualidades del líquido. Cuentan hasta con un aparato de última generación para analizar que no haya contaminaciones. 365 días después, y una vez filtrado para retirar los botánicos sólidos, el producto final viaja a través de unos tubos a la bomba mezcladora, donde se mezcla con agua pura, alcohol y una mezcla de azúcares caramelizados y líquidos. Antes de distribuirse las botellas en camiones cisterna han pasado un total de 383 pruebas de calidad. De Wolfenbüttle al mundo Como es lógico, una gran parte de esas botellas se quedan en Alemania. Es el 22% del mercado. En el pasado, la familia Mast había elaborado varios licores de producción local, pero se decantó por la monomarca, más importante que el producto. Es una bebida en sí misma. Uno puede pedir ginebra a secas o nombrar más de un centenar de etiquetas. Jägermeister sólo hay una. Pero no fue hasta los años sesenta cuando este tradicional remedio contra la tos y los problemas digestivos, dado el origen natural de sus hierbas, que surgió en 1935, dio el salto al otro lado del charco. "En Estados Unidos fue una locura a partir de los noventa", reconocen desde la marca. A España tardó un poco más en llegar, aproximadamente hace una década. Y se produjo la paradoja de que un licor de hierbas, que tradicionalmente se posiciona entre consumidores de avanzada edad, tuvo su público objetivo entre los 18 y los 39 años. Lo hizo introduciéndose a través de tribus urbanas -los llamados modernos hipster en bares de Malasaña- y apoyando festivales de música alternativa con Jägermusic. "La marca ha creado muy buenas relaciones con bandas emergentes de muy variados estilos". Un marketing revolucionario Ahora que ya tienen un segmento fiel, están preparados para explicar qué hay detrás del nombre que ningún español pronuncia bien (se dice Llegarmaister, no Llaguermeister). Los 35 grados de alcohol obligan a la marca a ser cuidadosos con los mensajes. El hecho de estar ligado a la juerga hace que este licor dulce de color oscuro se inscriba en grandes noches de borrachera y de olvido. Un grupo de Facebook da fe de ello. Sin embargo, sus portavoces inciden en el consumo responsable y no quieren oír hablar del Jägerbomb, la mezcla con bebida energética. "Es una aberración", opina el bartender alemán Anton Roidir, quien sugiere otras combinaciones "más interesantes que abran su fuerza aromática para convertirlo en un trago redondo". Por ejemplo, con soda, ginger ale, zumo de limón o de naranja. "Como es un trago complejo, repleto de matices, tiene infinidad de aplicaciones en el mundo de la coctelería". Propone sustuir los espirituosos por Jäger en las tradicionales recetas para el Old Fashioned, el Negroni o el Martini Espresso. El perfect serve interno sigue siendo, en cambio, helado. "El auténtico sabor se disfruta en frío, a menos 20 grados centígrados, directamente del congelador", recomienda Vicens Bisbal. Por eso la marca cuenta con dispensadoras únicas en el sector, las Tap Machines, creadas en 1993 para garantizar que el licor se sirva a la temperatura óptima directamente de su botella. "Tenemos más de 130.000 repartidas por el mundo". Hay algo más en lo que Jägermaister fue pionera antes de convertirse en la bebida de moda. Su magnífica estrategia de mercadotecnia, impulsada por uno de los herederos de la familia, Günter Mast, le llevó a ser la primera marca en patrocinar a un equipo de fútbol, el Eintracht Braunschweig alemán. Supuso un antes y un después: hasta entonces estaba prohibido por ley. El acuerdo se fijó por 100.000 marcos anuales. Tampoco dejó indiferente la campaña Yo bebo Jägermeister porque..., en la que aparecían personajes anónimos, pero también conocidos. Bill Clinton continuaba el lema con un "Mónica sopló todos mis asuntos". "Fue un éxito porque duró más de 30 años". Ahora siguen la senda de la revolución con el primer corto animado hecho con tatuajes. En Alemania tienen su propia calle, bar y hotel -sólo entran amigos de la marca-, todos ellos en Wolfenbüttel, donde nació el licor. JÄGERMEISTER EN CIFRAS 1: Empresa familiar dedicada a una única marca 4: Lugar del mercado español 8: Posición entre las 20 marcas premium top de espirituosos 35: Tanto por ciento de alcohol 56: Ingredientes naturales 80: Años de antigüedad de la receta original 97: Chupitos consumidos cada segundo 117: Países en los que está presente 383: Controles de calidad a los que se somete la bebida 400: Barricas de roble en la bodega de Wolfenbüttel 1878: Año de fundación de la empresa Mast-Jägermeister SE 1890: La compañía se registra 1935: Creación de la receta original de Curt Mast 1960: Empieza a exportarse a Estados Unidos 1973: Patrocina un equipo de fútbol por primer vez 130.000: Tap Machines en los bares 89.000.000: Botellas vendidas en 2015   ¿Conoces este licor? En María Drexler te ofrecemos esta bebida en su formato de 1 litro y de 0.75. ¡Descúbrelas!

Leer Más[...]

Alemania debate sobre racismo y la salsa gitana cambia de nombre

Fecha: 25/Aug/2020

La sabrosa salsa gitana de la marca Knorr ha tenido que cambiar de nombre. Ahora se encuentra en los supermercados como "salsa de pimientos al estilo húngaro". "La denominación 'salsa gitana' podría ser interpretada de forma negativa, por eso hemos decidido darle un nuevo nombre", dijo la empresa matriz Unilever a instancias del popular diario Bild am Sonntag. El Consejo Central Gitano saludó esta decisión, aunque considera que la polémica desatada por una salsa no es el contexto adecuado para debatir sobre el tema. El problema no es la salsa, sino el antiziganismo "Está bien que Knorr, aparentemente, haya reaccionado ante las quejas de muchas personas", dijo Romani Rose, presidente del Consejo Central, a la publicación. Pero Romani agregó que le preocupa más el creciente antiziganismo en Alemania y Europa. Por ese motivo, "para el Consejo Central Gitano, ni la salsa ni el escalope gitano tienen la máxima prioridad". Para él, es mucho más importante poner en el contexto adecuado términos como "gitano" cuando, por ejemplo, "en los estadios de fútbol se utilizan los términos 'gitano' y 'judío' con intención abiertamente injuriante". El debate sobre la salsa no es nuevo. Ya en agosto de 2013, el Foro Gitano exigió el cambio de nombre del producto. A ese organismo se sumaron otras instituciones. Pero, en aquella ocasión, el debate condujo al absurdo, con comparaciones con el conocido como "escalope del cazador" (Jägerschnitzel), las hamburgesas y los pastelitos conocidos como "berlineses". En 2015, el asunto incluso derivó en acusaciones en el debate suscitado por Pegida, el movimiento contra la islamización de Occidente: en Alemania ya no se podía ni mencionar la "salsa gitana". La página dedicada a los gitanos por la Universidad Libre de Berlín, asegura que, quien compare la "salsa gitana" con el escalope "cazador" o los pastelitos "berlineses", se equivoca de problema. No se trata de proteger a nadie del canibalismo o algo similar. Se trata más bien de hacer un "uso crítico y reflexivo del lenguaje", como pide Silvio Peritore, vicepresidente del Consejo Central Gitano. El término "gitano" está cargado de connotaciones negativas y estereotipos racistas en el uso cotidiano del lenguaje alemán, que el Consejo Central Gitano rechaza. Así pues, en el segundo congreso gitano en Ginebra, en 1978, se decidió sustituir el término por el de "romani". Pero el término "gitano" se ha seguido utilizando hasta hoy, incluso como nombre de la famosa salsa.  ¿Qué tienen que ver los gitanos con la salsa? En realidad, nada. En los libros de cocina se describe como una salsa de champiñón y tomate con pimientos, cebollas, vinagre y especias. Los usuarios también la consideran como una salsa a la húngara o picante y los propios gitanos consideran que está más enraizada en Hungría que en su propia tradición culinaria. Tras Knorr, otros fabricantes de alimentos quieren renombrar sus propias salsas llamadas gitanas. "Tanto el alcance y la influencia de los medios sociales como los llamados influencers actúan como modernas palancas, capaces de influenciar la imagen de las marcas de manera extremadamente positiva o negativa", escribe la agencia de publicidad nk. Una imagen positiva de marca es un importante factor de éxito y los temas basados en valores y con un determinado posicionamiento ganan cada vez más importancia.

Leer Más[...]

¿Cambiará el Coronavirus los hábitos alimenticios alemanes?

Fecha: 20/Aug/2020

Muchos titulares sobre los mataderos y el consumo de carne nos han llevado a concluir que la pandemia también tiene un impacto en nuestro comportamiento alimentario.  La crisis del Coronavirus ofrece mucho espacio para la autooptimización, si lo desea: desde el 21 de marzo, poco antes de la imposición de restricciones de contacto en Alemania, Google busca colchonetas de yoga con mucha más frecuencia que antes. Desde que han podido reabrir sus tiendas, los distribuidores de bicicletas han informado de un número particularmente elevado de clientes. Y cualquiera que vaya a un parque o a la orilla del río en cualquier centro de la ciudad alemana se sorprenderá de la cantidad de peatones que hay allí. Parece como si muchos alemanes emplearan su tiempo para hacer mucho ejercicio. Hay más cocina Al menos para algunos alemanes, este estilo de vida más saludable continúa, al menos temporalmente, en sus hábitos alimenticios. En una encuesta representativa realizada por la empresa de investigación de mercado Kantar, uno de cada cuatro encuestados afirmó que cocinaba con más frecuencia que antes. La mayoría se mantiene fiel a su repertorio de recetas anterior, el 18 por ciento afirmó que ha cocinado de manera diferente desde el comienzo de la era COVID-19. En este caso, diferente a menudo significa más saludable: las verduras frescas y las ensaladas fueron mencionadas con especial frecuencia por el 70 por ciento, los platos vegetarianos por el 48 por ciento de los encuestados. En tercer lugar (38 por ciento) sigue "más horneado", lo que no debería sorprender dada la escasez de harina y levadura en los supermercados. Menos carne a largo plazo La encuesta se llevó a cabo a fines de abril, antes de que la industria cárnica se trasladara al centro de atención de Coronavirus porque algunos mataderos, o alojamientos colectivos para trabajadores temporales empleados allí, resultaron ser puntos críticos para las transmisiones. Sin embargo, el debate político sobre las condiciones laborales desagradables apenas parece frenar el apetito por la carne: más recientemente, la Asociación de Asociaciones de Productores de Bovinos y Carne (VEZG)  aumentó ligeramente su recomendación de precios . Según un analista, el hecho de que ahora se hayan cerrado los mataderos tuvo poco efecto sobre el precio; sin embargo, la demanda está aumentando ahora que los restaurantes están reabriendo. Además, las exportaciones, especialmente a China, se mantienen estables. Independientemente de Coronavirus, el consumo de carne en Alemania está disminuyendo a largo plazo: la Asociación Federal de la Industria de la Carne Alemana (BVDF)  registró recientemente una caída de la demanda de carne de cerdo , por lo que 2019 fue el primer año desde la crisis de la EEB en el que el alemán promedio pesaba menos de 60 kilogramos. Esto coincide con una encuesta de Forsa realizada a finales de año en nombre del Ministerio Federal de Agricultura: el 26 por ciento dijeron que comen carne todos los días; cinco años antes, esta cifra era del 34 por ciento. "En particular, cada vez más hombres están renunciando a su ración diaria de carne", dijo el ministerio. La aceptación de productos sustitutos de la carne elaborados con ingredientes de origen vegetal, insectos o carne artificial cultivada en el laboratorio está aumentando; sin embargo, solo el 49 por ciento de los encuestados afirmó que ya había probado dichos productos. Estos valores son más altos en los grupos de edad más jóvenes.  

Leer Más[...]

La agricultura del futuro: coséchelo usted mismo

Fecha: 17/Aug/2020

Los escándalos en la industria de la carne, el uso de glifosato y nitrato, el cambio climático y los cambios en el consumo tienen consecuencias. El sector agrícola se ve obligado a replantearse la situación. Fuente: dw Español La ministra alemana de Agricultura, Julia Klöckner, tiene grandes planes: "Más protección ambiental, más sostenibilidad, más bienestar animal". La ministra quiere sentar la base para unas estrategias más respetuosas con el clima y el medio ambiente en la agricultura y la ganadería. Pero la Política Agrícola Común (PAC) es cosa de la Unión Europea. Con 58.000 millones de euros en subvenciones anuales -alrededor del 40 por ciento del presupuesto total de la UE- la mayor parte de esos fondos se destina a las grandes industrias agrícolas: alrededor del 20 por ciento de las empresas agrícolas reciben el 80 por ciento de las subvenciones de la UE. Eso podría cambiar. Alemania ocupa la presidencia de la UE durante seis meses. Y en un año habrá elecciones en Alemania, donde el partido Los Verdes podría llegar a formar parte de un nuevo gobierno. Obviamente ya se podría empezar a hacer una política verde, tal como exige Martin Häusling, portavoz de política agrícola del Partido Verde en el Parlamento Europeo: "Debemos lpracticar una agricultura que no destruya nuestros recursos de suelo, agua y biodiversidad. Debemos hacerlo de una manera que sea respetuosa con el clima. Esto significa: menos animales, renuncia a los fertilizantes minerales y a los plaguicidas perjudiciales para el clima, menos monocultivos". La agricultura orgánica se debe incrementar en toda la UE, del actual 5%, al 25% para 2030. "De la granja al tenedor" (Farm-to-fork) es el nombre de la futura estrategia europea para una nutrición más sostenible. El agricultor alemán Leonhard Palm lleva mucho tiempo enojado por los reglamentos de la UE: "La política de subvenciones es injusta. La agricultura orgánica, que se centra en la calidad de los productos y la protección del medio ambiente, no puede competir con esto". Granjas en peligro Y las granjas pequeñas tampoco. Un estudio del banco DZ predice una muerte masiva de granjas: de las 267.000 que hay actualmente en Alemania, solo 100.000 podrían sobrevivir hasta el 2040. El experto en Agricultura del partido Los Verdes, Martin Häusling, dice en entrevista con DW: "Debemos ofrecer a la joven generación de agricultores buenas oportunidades de ventas locales y regionales de productos de producción ecológica que también alcancen buenos precios". Para lograrlo, habría que descentralizar sobre todo las estructuras de procesamiento. Esto significa: menos transportes de leche, animales, frutas y verduras -que consumen recursos- y, en vez de eso, cadenas de suministro cortas y comercio regional. Muchos alemanes se entusiasman con el trabajo en sus pequeñas huertas. El granjero Palm tiene un enfoque múltiple: tiene clientes más grandes, dirige una tienda agrícola y su hija Andrea atiende a los clientes en los mercados orgánicos semanales. Y a través de la plataforma web "Mi cosecha" (Meine Ernte), Palm ofrece áreas de su terreno para la agricultura individual, para el consumo propio. Nueva calidad de vida a través de la jardinería Uno de sus clientes es Emanuel Walter. A través de "Mi cosecha" alquiló 45 metros cuadrados de tierra al agricultor orgánico Palm: "Al principio solo vi plantas pequeñitas, pero despertaron una alegre expectativa. Mientras tanto, Walter se enorgullece de que él mismo cultiva tomates, y de que se haya "atrevido" a cultivar berenjenas, hinojo y acelgas. "Todo sin aditivos químicos". Rebecca Luyken soñó durante mucho tiempo con una propia huerta. "Una amiga me contó de Mi cosecha. Desde la crisis del coronavirus trabajo desde casa", describe su situación. Al principio pensó que no sabía absolutamente nada sobre agricultura. Ahora, la gerente de medios sociales está completamente entusiasmada: "Cuando llego a casa tengo las uñas negras, el cabello despeinado y los pantalones sucios. Estoy cansada, pero la jardinería se ha convertido en el antídoto perfecto del trabajo". Por último, pero no menos importante: los 70 jardineros aficionados en el campo del agricultor orgánico Palm formaron una gran comunidad, según cuenta Rebecca Luyken. "En este momento no siento la necesidad de viajar en absoluto, porque el jardín me llena y me gustan mucho mis plantas."

Leer Más[...]

Así sabe Alemania

Fecha: 11/Aug/2020

El renacimiento de la cocina regional es una de las tendencias culinarias actuales en Alemania. Jóvenes cocineros reinterpretan los platos tradicionales, ya que los ingredientes y productos regionales están de moda. Algunos platos clásicos: Col y salchicha De los alemanes se dice que les gusta el chucrut. En el norte de Alemania, sin embargo, es muy popular otra forma de col: la col rizada. La cosecha comienza en invierno, cuando las primeras heladas han caído ya sobre la col. En los alrededores de Bremen, Hannover y Oldenburg son organizados paseos para comer col rizada. La receta clásica es col rizada con “pinkel”, una salchicha ahumada. La col rizada es cocida con avena mondada, manteca de cerdo, cebolla y las salchichas durante 90 minutos. Esa presentación es considerada hoy incluso en otras regiones de Alemania como algo exótica. Actualmente existen otras recetas, en las que la col, que tiene muchas vitaminas, es tratada más consideradamente. Habas con tocino También en el oeste de Alemania existe una combinación de habas muy ricas en sustancias nutritivas y carne con muchas calorías. Se trata del plato clásico “Habas con panceta”. Las habas se cosechan de junio a agosto. Solo saben bien jóvenes. En la variante tradicional son cocidas y servidas con panceta. Pero también en este caso existe desde hace tiempo una versión con menos grasa, incluso una pasta de habas vegana. Leipziger Allerlei En el este de Alemania es muy popular el plato “Leipziger Allerlei”. La primera mención documentada del plato se halla en el libro de cocina de Susanna Eger, de 1745. Esa cocinera de Sajonia anotó que la receta combina lo mejor del campo, el agua y el bosque. El plato está compuesto de arvejas jóvenes, zanahorias, espárragos y hongos comestibles. A veces se le agregan habichuelas, coliflor o colinabo. El “Leipziger Allerlei” clásico lleva también cangrejos de río, mantequilla de cangrejo y bolas de pan. Con la verdura en lata que a veces lleva el mismo nombre nada tiene que ver este plato clásico de Sajonia. Maultaschen Las “Maultaschen” (pasta rellenada con carne) son típicas del sur de Alemania. El relleno es de carne picada, espinaca, cebolla y un panecillo ablandado. Suabia reclama ser la tierra de origen de las “Maultaschen”, pero también en Baden y Baviera son un plato tradicional. La denominación “Schwäbische Maultaschen” está protegida desde 2009 en la Unión Europea. Variantes de pasta rellenada existen en todo el mundo: por ejemplo, los ravioles italianos, los pierogi polacos y los wan tan chinos.

Leer Más[...]

Col rizada “goes to Hollywood“

Fecha: 04/Aug/2020

La col rizada, asociada en Alemania con la cocina casera tradicional, es la estrella en los mercadillos de verdura de Hollywood y Nueva York. No pasa semana sin que el New York Times presente a sus lectores nuevas recetas con col rizada: saltada, frita o como cremoso batido. Kale, como se llama la col rizada en inglés, es actualmente una verdura de culto tanto en la Costa Este como en la Costa Oeste de Estados Unidos. Estrellas de Hollywood como Jennifer Aniston y Gwyneth Paltrow son fans de la col rizada, una verdura con pocas calorías. Incluso la han logrado llevar a los titulares de los periódicos. En la red existe desde hace tiempo ya una “Kale community” y el “New York Magazin” calificó a la col rizada de “súper héroe” entre las verduras. Los alemanes se asombran de la asombrosa carrera de esa modesta verdura.  Si bien es conocida como rica en vitaminas, su imagen en Alemania es más bien tradicional, aunque hoy exista una Academia de la Col Rizada. El plato “Kohl und Pinkel” (puré de col rizada con salchicha gruesa) es sobre todo en el norte de Alemania una clásica comida casera de invierno. Allí, comer col rizada es una costumbre celebrada en muchas comunidades con una “gira de la col rizada”. Las ciudades de Bremen y Oldemburgo compiten incluso entre sí por cuál es la cuna de la col rizada como “especialidad”. En Bremen es servida desde 1545 siempre en febrero en la tradicional comida en común  “Schaffermahlzeit”. Ese acontecimiento social es la más antigua comida comunitaria del mundo que se celebra anualmente sin solución de continuidad. Oldemburgo contrapone a ello desde 1956 el “Defftig Ollnborger Gröönkohl-Äten”, una tradicional comida de col rizada ofrecida por esa ciudad en Berlín, la capital alemana. Paralelamente se elige un rey o una reina de la col. Entre los elegidos figuran el ex ministro de Relaciones Exteriores Joschka Fischer; el actual ministro de Relaciones Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, y la canciller federal, Angela Merkel. En 2014 el cetro pasó a manos de Hüseyin Avni Karslioğlu, embajador de Turquía en Alemania, que se transformó así en el primer rey de la col sin pasaporte alemán. “Afiyet olsun”: ¡buen provecho!

Leer Más[...]

Diseño y hospedaje: Internetísimo.com