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El famoso pan negro alemán, Pumpernickel

Fecha: 16/Jan/2020

Quizás hayas oído hablar alguna vez sobre el pan negro alemán, un pan muy sabroso y consistente, y hoy vamos a contaros algunas curiosidades sobre él. Básicamente el pumpernickel es un pan Integral de centeno que se originó en la región de Westfalia, Alemania. El Pumpernickel tradicional se prepara sólo con harina de centeno, es de planta cuadrada, con textura de grano grueso y ligeramente dulce. Su nombre es un pequeño trabalenguas para nosotros, pero su significado etimológico tiene una curiosa explicación. La palabra «nickel» es debido a “Nicklolas”, que era un nombre que la gente del lugar asociaba con la victoria, sin embargo, en algún en la jerga alemana del oeste es más conocido como el «viejo Nick» nombre que se asocia al diablo o a un mal espíritu. La palabra alemana «pumper», significa ventosidad o flatulencia, por lo que el nombre por el que se conoce este pan en español es el “pedo del diablo” debido al color y la forma que adquiere este pan, sin duda un hecho muy curioso La melaza y un poco de cacao en polvo dan a este pan su color intenso y oscuro. Este pan denso y de grano húmedo, tiene una textura muy familiar ya que también se realiza con harina integral de centeno importado, que se puede comprar en la sección de alimentos gourmet de algunas tiendas. Es perfecto para servir en rebanadas y utilizarlo como base para canapés, untado con mantequilla dulce y también es un sabroso acompañamiento del queso y la fruta, lo que hace convertirse en un sándwich de alta calidad. Además es un pan muy sano, ya que es muy fácil de digerir, tiene un alto contenido en fibra (sobre el 15%) y además a pesar de ser ligeramente dulce, tiene un indice glucémico muy bajo. Fuente: http://pansur.com

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Clásicos de Navidad: el christstollen

Fecha: 24/Dec/2019

Oblongo y espolvoreado con azúcar fina, la forma de un tradicional stollen de Navidad representa al niño Jesús envuelto en pañales. En Alemania, el stollen es parte inseparable de la Navidad como los mercados navideños y el árbol de Navidad. No hay registros del origen de la receta del Stollen, de quién la inventó ni dónde. Pero ya en 1329 se menciona el stollen en documentos de Naumburg, en Sajonia, por lo que el stollen es el dulce navideño con la más larga tradición en Alemania. Como el periodo previo a la Navidad es de ayuno, la masa solo podía estar compuesta de agua, avena y aceite de nabo. La mantequilla estaba prohibida y las especias eran desconocidas o demasiado caras para el ciudadano común. Sin embargo, hay testimonios de que el príncipe elector de Sajonia pidió en 1647 permiso al Papa para añadir un poco de mantequilla al stollen, porque el aceite de nabo sabía algo soso. Denominación protegida Así se inició la marcha triunfal del stollen: la receta se mejoró con el tiempo en Sajonia y el stollen se hizo conocido principalmente gracias al Striezelmarkt, el mercado navideño de Dresde. Hoy en día ya es una marca internacional. Desde 2010, los nombres "Dresdner Stollen", "Dresdner Christstollen" y "Dresdner Weihnachtsstollen" están registrados como indicación geográfica protegida conforme a la legislación europea. El “Dresdner Stollen" solo se puede producir en la región de Dresde. La pesada masa del stollen se compone principalmente de mantequilla, leche, harina, huevo, cardamomo, canela, pasas de uva, cascos de limón y almendras. Fuente: https://www.deutschland.de

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Clásicos de Navidad: Spekulatius

Fecha: 19/Dec/2019

El período navideño es tiempo de hornear: muy seductoras son las galletas Spekulatius. Clavo de olor, cardamomo, canela y nuez moscada: estas especias orientales confieren el típico aroma al Spekulatius. Para muchos, estas sabrosas galletas son parte de la Navidad como el árbol de navidad y el oropel. Y muchos tienen que persuadirse a sí mismos de no comprar en octubre estas galletas cuando ya aparecen en los estantes del supermercado. Sin embargo, este dulce se come todo el año en Bélgica o Países Bajos, países en los que fue creado originalmente. Incluso en Indonesia, antigua colonia holandesa, se conocen estas sabrosas de sabor a especias. Debido a las muchas y costosas especias exóticas necesarias para su elaboración, hasta después de la Segunda Guerra Mundial "Spekulatius" (o speculoos) era una galleta que la mayor parte de la gente no podía permitirse; pero hoy en día es un producto de consumo masivo. En Alemania, las galletas se fabrican principalmente de Westfalia y Renania. Y si se las coloca en el orden correcto, las imágenes sobre el Spekulatius narran la historia de Santa Claus o Papá Noel. Galletas con motivos Hornear galletas dulces y bizcochos para la época de Navidad forma parte de una antigua tradición cristiana: ya en los siglos XV y XVI se repartía el pan bendito entre los fieles al final de la misa. El nombre de las galletas "Spekulatius" proviene del latín "Specculum", que significa espejo. A principios de diciembre, muchos hogares de Alemania se transforman en verdaderas panaderías de fabricación de galletas. Por lo general se hacen diferentes variedades de galletas, se conservan en latas y se comen los 4 domingos de Adviento, o se regalan. Hornear en casa esta galleta no es algo particularmente difícil: basta remover en un bol mantequilla, azúcar y especias hasta obtener una crema. Entonces se añade extracto de almendras, leche y harina mezclada con polvo de hornear. Después de tres horas en el refrigerador se pueden dibujar motivos sobre la masa aplanada. Como la masa apenas se levanta en el horno, es muy adecuada para moldes de galletas con figuras. Una vez hechas se pueden reconocer muy bien los motivos.   Fuente: deutschland.de

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Pretzels: la retorcida historia del lazo perfecto que se come

Fecha: 13/Dec/2019

El símbolo horneado de la comida alemana, que se consume ya en todo el planeta, es protagonista junto a la cerveza en el Oktoberfest, la fiesta bávara de otoño más famosa del mundo Los pretzels, o brezels, como comenzaron a conocerse hace siglos, son un tipo de bollo de pan o galleta horneados y con forma de lazo retorcido o brazos entrelazados. Su origen se sitúa en Alemania, pero la globalización y el estilo de vida de la comida rápida y los puestos callejeros los han convertido en una comida típica y popular en lugares tan distantes como Estados Unidos y Australia. Su nombre proviene de la palabra alemana “brezel” o “breze”, que a su vez deriva del vocablo latino “bracellus”, que significa “brazo pequeño”, porque su forma recuerda a dos brazos entrelazados. Sin embargo, un mismo producto, con los mismos ingredientes, no tiene apenas nada que ver en el lugar original, Alemania, y especialmente en Baviera, su lugar nacimiento, con el que se fabrica, vende y consume en Estados Unidos. En el primero de los casos forma parte de la tradición gastronómica de Alemania y es un tipo de pan salado que no puede faltar en todas las fiestas populares junto a la cerveza y las salchichas, y donde son vendidos atados por una cuerda. Dentro de los tipos de pretzel alemán existen dos categorías: los de galleta y los de pan blando, que a su vez se pueden preparar con una gran variedad de sabores que incluyen almendra, ajo, nuez, avellana, canela, vainilla, y con innovaciones como ralladura de limón o huevo… En el segundo caso, en Estados Unidos, ni la masa ni la forma de cocinarlos ofrecen el resultado final, y su venta en los estadios deportivos sirve para consumirlos abiertos por la mitad y untados de mantequilla. El origen del pretzel, sin embargo, no está muy claro, aunque la mayoría de los historiadores coincide en que se le relaciona con la cristiandad, ya que se cree que las primeras personas en fabricarlo fueron unos monjes al sur de Alemania en el siglo VIII y lo regalaban como premio a los niños que recitaban bien las oraciones. En ese punto se detiene la mezcla de historia, leyenda y mito, porque para ver la primera imagen de un pretzel hubo que esperar hasta el siglo XII, ya que en el libro ‘Hortus Deliciarum’, escrito por las novicias de un convento de la Alsacia, aparece con claridad en un dibujo entre otros platos sobre una mesa. El ‘Hortus Deliciarum’ es una enciclopedia ilustrada (la primera en ser recopilada por mujeres), que contiene la primera descripción conocida del pretzel, lo que da a entender el peso cultural que alguna vez ocupó el tradicional bollo. El lugar que ocupa en la pintura junto al pescado no es un accidente y pueda suponerse que el pretzel simboliza las manos entrelazas en posición de oración y los tres espacios que deja representarían a la Santísima Trinidad con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Básicamente era el alimento más cristiano que los humanos pudieron concebir, hasta el punto de que elaborados sin lácteos ni huevos los pretzels se han considerado un alimento básico durante la Cuaresma. Fusión germanaOtra de las leyendas más atrevidas sobre el origen del pretzel involucra a un grupo de monjes que los horneaban en un sótano de Viena y que escucharon como se excavaba un túnel por parte del ejército invasor bajo los muros de la ciudad en 1510. El resultado fue que como recompensa por ayudar a frustrar la invasión, los panaderos de pretzel recibieron su propio escudo de armas mientras sus icónicos lazos les proporcionaban el método perfecto para que almacenaran y manejaran enormes cantidades de ellos con sus palos para hornear. Las historias sobre el origen del pretzel también alcanzan al amor ya que otra afirma que la expresión “atar el nudo” se refiere a la costumbre suiza del siglo XVII de usar uno de estos bollos durante las ceremonias de boda. La receta para prepararlos es tan sencilla que cualquier alemán diría que los pretzels están hechos para comerse el mismo día, pero lo complicado es el punto de la masa y el horneado para que la apariencia case con la textura y el sabor. Los ingredientes principales del pretzel son harina de trigo, levadura, agua, sal, mantequilla y hasta un poco de melaza de malta de cebada. La cerveza que más se bebe y otras cosas que no sabías del OktoberfestLa masa que se forma es agradable al tacto y fácil de manejar, y uno de los grandes secretos en Alemania es que una vez fermentada la masa, y antes de hornearlos, se les sumerge durante apenas 10 segundos en una solución muy rebajada de sosa cáustica y agua a temperatura ambiente. Ese baño, para nada peligroso y a la vez muy habitual en muchos de los panes y la bollería artesanal del centro de Europa se denomina “Laugengerbäck”, y es el responsable no solo del particular sabor, sobre todo de la corteza tan crujiente, brillante y dorada que tienen estos bollos. De hecho, otra de las leyenda atribuye al pretzel un origen accidental al asegurar que en una cocina estaban elaborando un tipo especial de pastelería cuando, por accidente, una porción de la masa entró en contacto con hidróxido de sodio y luego cayó en un cubo con agua caliente que estaba allí porque se utilizaba con una especie de lejía para limpiar los hornos y las bandejas donde se horneaba el pan. Por último, la característica forma también tiene su oficio: tras una primera fermentación de la masa se divide en trozos de 100 gramos, aproximadamente, y se estiran hasta tener unos bastones de unos 20-25 centímetros. Tras dejar descansar la masa unos 10 minutos se estiran esos bastones hasta alcanzar los 60 centímetros aproximadamente. Es importante dejarlos más gruesos en el centro que en las esquinas, que deben ser delgaditas. Por último, para formar los pretzels hay que coger las dos puntas de los extremos y cruzarlas en el aire. En el mismo movimiento, dar una vuelta sobre esa primera vuelta, como si la retorciéramos, y después se dobla el nudo hacia el centro del pretzel colocando las puntas sobre la zona gruesa. Posteriormente se deja reposar la masa cubierta a temperatura ambiente entre 25 y 45 minutos y después se puede introducir en la nevera otra media hora para que la masa se endurezca y conserve la forma al darle el baño posterior en sosa cáustica antes de hornearlos. Cuando comience en Alemania la fiesta de otoño más famosa del mundo unida a la cerveza, el Oktoberfest, decenas de miles de unidades de este tradicional bollo saciarán, cocinados con diversidad de sabores, el hambre de quienes los compren acompañados siempre de salchichas y cerveza. El sabor podrá variar, pero ni la forma, ni la textura lo harán si es un pretzel auténtico. Y es que, como en todos los países, habrá gente que no coma pan, pero alergias e intolerancias al margen, ¿quién puede decir que no le gusta el pan al estilo pretzel de Alemania? Es muy difícil encontrarlo…

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Alemania, líder en comida vegana

Fecha: 05/Dec/2019

Alemania enarbola ahora la revolución de la comida vegana. La intención de muchos jóvenes es transformar la cocina popular germana para poder comer platos libres de carne y completamente veganos. Incluso, hace pocos meses, la ministra alemana de Medio Ambiente, Barbara Hendricks, trató de imponer el menú vegetariano (aunque no vegano) en los actos oficiales del gobierno, lo que dice mucho del país. En 2016, según un estudio hecho a través de la base de datos de productos nuevos de Mintel, Alemania fue el país que más productos veganos lanzó al mercado, un 18% del total, por delante de Estados Unidos (17%) y Reino Unido (11%). La mayoría de los alimentos eran versiones veganas de los típicos platos de carne. Los productos sustitutivos de la carne generalmente se preparan con proteínas vegetales como la soja, el trigo o el tofu, tejidos que se unen para dar textura y consistencia al alimento. No obstante, en Alemania buena parte de la población está concienciada de seguir una alimentación equilibrada, aunque muchos alemanes no comen carne tres o más días por semana, según datos del instituto demoscópico Forsa. Por otro lado, un estudio realizado por un grupo de profesores alemanes, a partir de datos de encuestas de 2008 y 2011, confirmaba que los alemanes entre 18 y 29 años eran el grupo demográfico más vegetariano. Y si quieres probar deliciosa comida vegana, no olvides que en María Drexler tenemos toda una selección de productos para ti.

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