El “butterbrot” alemán

Fecha: 29/Sep/2020

La competencia con los panecillos, la tostada y la baguette es grande, pero el típico “butterbrot” (pan con manteca) alemán sigue gozando de gran popularidad.

En Renania se le llama Bütterken; en Sajonia, Bemme y en Berlín, Stulle. Tan diferentes nombres se refieren, sin embargo, a lo mismo: el pan con manteca. Desde hace siglos, el “butterbrot” es para los alemanes parte irrenunciable de un día logrado. Ya sea en el desayuno, la cena o entremedio: el “butterbrot” forma parte integral de la cultura gastronómica alemana. Martín Lutero lo describió en 1525 como “buen alimento para niños” y también el Werther de Johann Wolfgang Goethe comparte 200 años después con otros niños “el pan con manteca y la lecha cuajada”.

Sencillo y variado, para toda oportunidad

¿Qué es exactamente un “butterbrot”? ¿Y por qué es tan popular en Alemania? Originalmente, el “butterbrot” era simplemente una rebanada de pan untada con manteca. Hoy se entiende por “butterbrot” usualmente una rebanada de pan con jamón, salchicha o queso, no siendo obligatoria la manteca, ya que puede ser sustituida por margarina, queso fresco, mostaza o concentrado de tomate. Los fans de la cocina sana ponen sobre la rebanada de pan también tomate, pepino o lechuga y experimentan con cremas para untar vegetarianas o veganas, que hoy pueden comprarse en muchos supermercados. Hoy, pan de espelta; mañana, pan de centeno. A veces de fuerte sabor; otras, dulce. Casi ninguna otra comida es tan transformable como el “butterbrot”. Como es tan sencillo de preparar, nutritivo y sabroso, además de ideal para comer también en el camino, grandes y pequeños lo llevan para la pausa en el trabajo o la escuela.

Por qué justamente los alemanes tienen tal predilección por el “butterbrot” es fácil de explicar. Con unos 300 tipos de pan, Alemania ocupa claramente el primer lugar en una comparación de variedad de panes a nivel mundial. Y quien puede elegir entre tanta variedad, también come mucho pan: unos 80 kilos per cápita y año. No puede extrañar entonces que el “butterbrot” tenga un lugar de honor en la cocina alemana.

Fuente: https://www.deutschland.de/

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